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Jubileo de la Diócesis de Concordia
ALREDEDOR DE QUINCE MIL PERSONAS PRESENTES EN LA
MISA CELEBRADA POR EL NUNCIO APOSTÓLICO
Con
un marco natural imponente alrededor de quince mil personas se
congregaron ayer domingo por la tarde en la costanera de la ciudad
de Concordia, para participar de la misa que el Nuncio Apostólico en
la Argentina monseñor Adriano Bernardini presidió en ocasión de los
cincuenta años de la creación de la diócesis de Concordia.
La
ceremonia contó, además, con la presencia del cardenal Estanislao
Karlic, emérito de la Arquidiócesis de Paraná, del arzobispo emérito
de Paraná monseñor Mario Maullión, del actual Arzobispo de Paraná
monseñor Puigari y su auxiliar monseñor Fernández, del obispo de
Gualeguaychú monseñor Jorge Lozano, del obispo de Overá monseñor
Bitar, del obispo de Goya monseñor Ricardo Faifer y del obispo de la
vecina ciudad de Salto en la República Oriental del Uruguay monseñor
Galimberti.
Un
apartado especial merece la recepción por parte de los fieles de
monseñor Héctor Cardelli, tercer obispo de la diócesis, quien
dirigió unas palabras a la comunidad antes de la bendición final. El
gesto de agradecimiento fue mutuo y en su alocución monseñor Héctor
dejó entrever el lazo adopción filial asumida con la esta comunidad
diocesana.
La
jornada que inició con los jubileos por sector y continuó con la
celebración eucarística, concluyó con el acto cultural de memoria
agradecida donde actuaron grupos de ballet de Chajarí, Ubajay y
Concordia bajo la coordinación general de Daniel Bogado director del
ballet Alas de mi Patria. El cierre del espectáculo estuvo a cargo
de grupo Canto Nuestro que engalanó la tarde con su actuación.
Jubileos por sector
Cuatro jubileos por sector y el jubileo de la vida consagrada,
además de la celebración eucarística y el acto artístico cultural
formaron parte del cronograma celebrativo por los cincuenta años de
vida de la diócesis de Concordia, acontecimiento que buscó congregar
a toda la familia diocesana en la ciudad de Concordia.
La
jornada del sábado 9 de abril tuvo dos epicentros. Por un lado, el
Jubileo de la Vida Consagrada celebrado entorno a la misa que
monseñor Luis Collazuol compartió junto a las comunidades religiosas
presentes en la diócesis, en el Monasterio de la Hermanas Carmelitas
de Villa Zorraquín. Por otro, el Jubileo de los Jóvenes donde chicos
de toda la diócesis comparten un campamento, en el Centro Vocacional
Diocesano desde la mañana de sábado al mediodía del domingo.
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