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Explicación del logo
El “Logo” está envuelto en un conjunto circular con líneas
inconclusas de diferentes colores. La Diócesis, como porción
del Pueblo de Dios, es la realización concreta de la Iglesia
universal en un determinado lugar y tiempo, es Misterio
comunión, participación y misión. La diversidad de carismas,
ministerios y servicios abre el horizonte para el ejercicio
cotidiano de la comunión, a través de la cual los dones del
Espíritu son puestos a disposición de los demás para que
circule la caridad. Los colores representan las cuatro zonas
pastorales de la Diócesis de Concordia donde todos los
miembros del Pueblo de Dios, según sus vocaciones
específicas, fueron y son servidores y testigos del
Evangelio.
Cada parte del
círculo, identificada con un color, comienza en un punto y se
ensancha en perspectiva de futuro, significando la memoria
agradecida por la vivencia de cada una de las décadas anteriores en
el don de la fe recibida y la misión compartida, que hoy se abren a
nuevos desafíos pastorales. La comunidad diocesana, desde la
diversidad de miembros y rostros zonales, quiere asumir hoy el envío
de Jesús “vayan y hagan discípulos… y yo estaré siempre con ustedes
hasta el fin de los tiempos”. La maduración en el seguimiento de
Jesús y la pasión para anunciarlo piden que la Iglesia particular se
renueve constantemente en su vida y ardor misionero. Es el sentido
del movimiento de cada uno de los trazos que van entrelazándose y
avanzando en profundidad y en apertura al futuro.
Los miembros del
Pueblo de Dios, sacerdotes, laicos y consagrados, reunidos en
asamblea zonales, reflexionaron sobre sus características y
decidieron identificarse en los diferentes encuentros diocesanos con
un color: - Naranja: Zona Norte. - Celeste: Zona Campaña. - Verde:
Zona Centro. - Amarillo: Zona Sur.
María con su fe es
la primer miembro de la comunidad de los creyentes en Cristo, y con
su intercesión se hace colaboradora en el renacimiento espiritual de
los discípulos. Ella ha vivido por entero la peregrinación de la fe
como Madre de Cristo y luego de los discípulos. En nuestras tierras
María se ha hecho presente desde los inicios de la evangelización en
la imagen histórica de la Inmaculada Concepción que se veneró en la
antigua Capilla de Mandisoví, y que hoy es honrada como Patrona de
la Diócesis de Concordia bajo la dulce advocación de “María
Inmaculada de la Concordia”, título otorgado por el Papa Juan Pablo
II el 8 de septiembre de 1980, a solicitud del Pueblo de Dios,
encabezado por su Obispo Diocesano. Desde su presencia en Federación
atrae a sus hijos que peregrinan anualmente a su encuentro, para
reunirlos como familia diocesana y seguirles indicando: “Hagan lo
que Jesús les diga”.
El color celeste
del fondo expresa la prolongación de la presencia maternal de María
en la devoción mariana en todas las zonas pastorales. Celeste
también es color del cielo, que nos remite a la Casa del Padre.
Hacia él se encaminan nuestros pasos y hacia él nos hace volver la
conversión del corazón. Es un camino que hacemos junto a nuestro
pueblo, con la convicción de que no podemos ser peregrinos del cielo
si vivimos como fugitivos de la ciudad terrena.
El celeste y el
blanco del fondo, colores patrios, expresan también aquello que nos
espera como ciudadanos: el desafío de ir no solo transitando la
historia sino siendo protagonistas de la misma. Celebramos el
Jubileo Diocesano en el marco del Bicentenario de nuestra Patria,
que nos reclama justicia, solidaridad y paz. En los Evangelios el
mismo Jesús se presenta como mensajero de la Buena Noticia, que
proclama el año de gracia del Señor, el Jubileo de la reconciliación
universal.
Del corazón y
regazo de María surge el Camino. Jesús dijo: “Yo soy el Camino, la
Verdad y la Vida”. El Espíritu Santo, que el Padre nos regala, nos
identifica con Jesús-Camino, abriéndonos a su misterio de salvación
para que seamos hijos suyos y hermanos los unos de los otros; nos
identifica con Jesús-Verdad, enseñándonos a renunciar a nuestras
mentiras y propias ambiciones; y nos identifica con Jesús-Vida,
permitiéndonos abrazar su plan de amor y entregarnos para que otros
“tengan vida en El”. El camino es también recibido por las manos de
María, signo de tantos hermanos que en este tiempo peregrinan
buscando que ella les muestre a Jesús, quien consuela, fortalece,
perdona y salva.
El camino refiere,
en particular, el “Plan Diocesano de Pastoral” como concreción de la
misión evangelizadora en la Diócesis. “En Camino…para que tengan
vida”, el Plan, es fruto de un proceso de variada participación, es
una expresión de nuestra fe compartida que se vuelve servicio en
cada rincón y para cada persona de nuestra familia grande. Llegamos
a nuestro Jubileo Diocesano con el deseo de que la celebración del
mismo sea como una lluvia mansa que haga producir los frutos
pastorales que den respuesta a las necesidades de la evangelización
y a las exigencias de conversión.
En la parte
superior del logo está el motivo: “Jubileo Diocesano”, identificando
la ubicación pastoral: “Diócesis de Concordia”. La Diócesis está
conformada por los departamentos entrerrianos de Concordia, Federal,
Federación, Colón y San Salvador. Fue erigida por el Papa Juan XXIII
el 10 de abril de 1961. |
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