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Concordia, Marzo 2011
A todo el Pueblo de Dios en la Diócesis de Concordia:
Queridos hermanos:
Desde
hace bastante tiempo venimos respirando en nuestras comunidades el
aire del Jubileo de nuestra Diócesis. Animados por la fe, podremos
percibir en esta atmósfera el soplo vivificante del Espíritu Santo.
Nos
acercamos ya a la fiesta jubilar de los 50 años. El recordado Papa
Beato Juan XXIII erigió canónicamente la Diócesis de Concordia por
medio de la bula "Dum in nonnullis" del 10 de abril de 1961, con
parte del territorio perteneciente por entonces a la arquidiócesis
de Paraná, y que comprende hoy los departamentos de Concordia,
Federación, Colón, Federal, y San Salvador.
Dios
quiere bendecirnos en este acontecimiento con una vida eclesial
renovada. Nuestros corazones laten con la fuerza de los dones de su
bendición a la diócesis, las zonas y áreas pastorales, las
parroquias y comunidades, las escuelas, las familias de vida
consagrada y los movimientos laicales. Somos invitados a recibir
estas bendiciones de Dios con una fidelidad como la de María, a
quien honremos como Madre y Patrona de nuestra Iglesia diocesana en
el tierno nombre de “María Inmaculada de la Concordia”.
En el
inicio del tiempo jubilar, a los pies de la Virgen, en su templo de
Federación, ofrecimos al Señor nuestra disponibilidad para ser, con
la fuerza de su Gracia, una Iglesia diocesana que se deja impulsar
por el Espíritu Santo, orientados el Plan Diocesano de Pastoral, una
Iglesia diocesana fortalecida en los lazos de la comunión, encendida
en ardor misionero, y solidaria hacia la multitud de hermanos con
hambre de pan, de amor y de Dios. Con este propósito nos fuimos
preparando.
En la
celebración del Jubileo del próximo 10 de abril ofreceremos a María
y por ella entregaremos a Dios, en la Eucaristía, el camino
recorrido durante 50 años en la evangelización de estas tierras del
noreste entrerriano, y los años que precedieron a la creación de la
Diócesis. En ellos se gestaron la fe de nuestro pueblo cristiano y
los lazos cordiales con creyentes de otras confesiones religiosas.
El testimonio de los obispos, Mons. Ricardo, Mons. Adolfo y Mons.
Héctor, y de tantos sacerdotes, religiosas y religiosos, y laicos
que nos precedieron en la vida diocesana nos invita a la memoria
agradecida. También consagraremos nuestras vidas, nuestras familias,
nuestros pueblos, nuestras comunidades eclesiales, y especialmente
nuestra comunión de discípulos misioneros, pidiendo la gracia de
seguir recorriendo como Iglesia diocesana los caminos de la fe, la
esperanza, la caridad y la misión.
Mirando hacia adelante y contemplando el inmenso horizonte que se
abre ante nosotros para la misión eclesial y la Nueva
Evangelización, en nuestro Jubileo pedimos luz a Dios para seguir
soñando una Iglesia diocesana evangelizada, evangelizadora y
servidora, y pedimos fuerzas para ser siempre instrumentos fieles de
Jesús en la realización de sus designios.
Por
medio de esta carta los invito a participar de los actos centrales
de la celebración del Jubileo diocesano, el próximo domingo 10 de
abril.
¡Los
esperamos para compartir esta gran fiesta diocesana! La Madre de
Jesús, María Inmaculada de la Concordia, los proteja.
Los
saludo con sentimientos de cristiana estima en Jesús el Señor,
implorando para ustedes la abundancia de la bendición de Dios. |
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